La movida madrileña fue un fenómeno artístico social que sucedió de una manera espontánea en la España que empezaba a dejar atrás el franquismo. Más que un movimiento fue una suma de talentos y personajes que confluyeron en el Madrid de mediados de los 70, ávidos de expresarse al fin en un país que comenzaba a recuperar su voz, su identidad y su futuro.
La movida no fue un hecho aislado. Tiene antecedentes en la Barcelona del cómic y el cine underground, y también en galerías de arte madrileñas como Buades, que durante los primeros años 70 congregó a artistas e intelectuales con nuevas inquietudes alrededor de la nueva figuración. También tiene raíces en los primeros grupos de rock que cantan en castellano como Burning y en un grupo de inmigrantes argentinos (Alejo y Ariel de Tequila, Juan Gatti, Joe Borssani, Rubi, Moris, Jorge Álvarez, Cecilia Roth) que buscan refugio en Madrid huyendo de la dictadura de Videla, e impregnan de un espíritu cosmopolita a determinados círculos artísticos emergentes de la ciudad, entre ellos el pop.
La movida es pues un fenómeno castizo cuyo espíritu liberador y creativo contagiará a otras ciudades españolas a comienzos de los 80.











